EL CENTRE EQÜESTRE
Hola amig@s!!
Os escribo para explicaros el día de mi boda y aprovechar para dar las gracias a todo el equipo humano que trabajan en el centro Eqüestre de Sant Andreu de Llavaneras.
Alguien me preguntó que tal estaba este sitio. Lo cierto es que el lugar es maravilloso, los invitados se sorprendieron todos al llegar, es un sitio idílico para un día tan especial. Pero todavía mejor son la gente que trabaja allí, desde Silvia la coordinadora hasta la chiquita que cuida de los niños, y no me quiero olvidar de nombrar especialmente a la juez Gema que nos hizo una ceremonia entrañable.
Silvia es una anfitriona magnífica desde el día que contactas con ella hasta el que te despides, al día después. Está siempre a tu lado y te ofrece todo tipo de ayuda y consejos si se los pides.
En cuanto a calidad precio, la comida estuvo excelente y el precio está dentro de los márgenes que hay en otros sitios, depende mucho del presupuesto personal.
En definitiva, para nosotros fue, tal y como lo han bautizado los invitados, una noche mágica. No olvidaremos el 27 de julio del 2008.
Muchas gracias Silvia, Gema, y un largo etc.
Os escribo para explicaros el día de mi boda y aprovechar para dar las gracias a todo el equipo humano que trabajan en el centro Eqüestre de Sant Andreu de Llavaneras.
Alguien me preguntó que tal estaba este sitio. Lo cierto es que el lugar es maravilloso, los invitados se sorprendieron todos al llegar, es un sitio idílico para un día tan especial. Pero todavía mejor son la gente que trabaja allí, desde Silvia la coordinadora hasta la chiquita que cuida de los niños, y no me quiero olvidar de nombrar especialmente a la juez Gema que nos hizo una ceremonia entrañable.
Silvia es una anfitriona magnífica desde el día que contactas con ella hasta el que te despides, al día después. Está siempre a tu lado y te ofrece todo tipo de ayuda y consejos si se los pides.
En cuanto a calidad precio, la comida estuvo excelente y el precio está dentro de los márgenes que hay en otros sitios, depende mucho del presupuesto personal.
En definitiva, para nosotros fue, tal y como lo han bautizado los invitados, una noche mágica. No olvidaremos el 27 de julio del 2008.
Muchas gracias Silvia, Gema, y un largo etc.