Autor: Pincessa85 » dc. maig 23, 2007 9:37 am
Quizá mi historia es igual que muchas otras pero por ser la mía para mi es muy especial, así que allá va. (Espero no aburrir)
La primera vez que vi a Javi fue una tarde de domingo en una discoteca. Por aquel entonces yo era una "cabra loca" y al verlo me quedé embobada. No era un chico que llamara mucho la atención. Era un chico guapo pero más bien del montón, aunque a mi la cara de niño malo que tenía me volvió loca. Me acuerdo de su ropa. Unos zapatos negros con tejanos oscuros y una camiseta de manga larga y cuello alto negra. Aquel día únicamente crucemos cuatro frases ("¿tienes fuego?" "me das un cigarro" "¿cómo te llamas?"...). Y así fue durante unos meses, yo lo veía y me derretía y él ni siquiera me miraba (o eso pensaba yo). A finales de noviembre, unos dos meses después, empecemos a acercarnos cada vez más (mirada, risas, bailes fugaces...) hasta que en unos de esos bailes al darme la vuelta (aishh... que me emociono cada vez que me acuerdo) me lo encontré defrente mirándome fijamente a los ojos y con su sonrisa de niño malo (bueno tengo que decir que yo estiraba el cuello todo lo que podía y el miraba hacia el suelo, me saca más de una cabeza!!) y sin darme cuenta tenía sus labios pegados a los míos (¡¡¡¡qué tembleque!!!!). Buenos pues aquella tarde de finales de noviembre fue maravillosa (besos, risas y más besos). Al finalizar nos despedimos, el se iba dos semanas de intercambio a Francia, y la verdad es que no quedemos en nada. Ya nos volveriamos ver.
Durante aquellas dos semanas mi vida continúo como siempre y de vez en cuando pensaba en él. El sábado de dos semanas después de aquel domingo especial fui con unos amigos a un discoteca en Santa Susana como haciamos todos los sábados (debo decir que él y yo nos conocimos en una discoteca de Mataró donde yo vivo y el vive en Badalona). Aquel sábado en principio teniamos pensado cambiar un poco de aires e ir a otro sitio pero quizá fue el destino el que quiso que al final acabaramos donde siempre. Estando allí con unas amigas una de ellas tenía que ir al lavabo así que fuimos 4 o 5 en procesión a acompañarla y de camino allí vi algo que me paralizó. No podía creer que fuera verdad, estaba viendo aun amigo suyo allí y vi que miraba todo asombrado y se giraba hacía atrás y.. allí estaba él.. me miró y se rió nos dimos los dos besos de rigos pero no me dejó marcharme al lavabo. Si aquella tarde de domingo fue maravillosa la noche del sábado lo fue aún más. Y aunque al principio ni él ni yo dabamos nada por aquella relación hoy más de cuatro años después seguimos juntos!!!