Autor: Hansen » dl. nov. 12, 2007 2:38 pm
Os pongo un texto con consejos para elegir el ramo de novia:
ALGUNOS CONSEJOS PARA ELEGIR TU RAMO DE NOVIA
Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia que tiene el ramo de novia. El ramo es uno de los complementos esenciales que, si no se eligen correctamente, pueden arruinar el mejor traje de novia. Por ello, queremos ofrecerte una serie de consejos que debes tener en cuenta a la hora de seleccionar el ramo que más adecuado para ti.
Lo primero que debes tener en cuenta antes de entrar en una floristería es que el ramo de novia va a ser el elemento que más se va a lucir en todo momento. Al fin y al cabo es lo que llevas delante del vestido y todos tus invitados lo van a ver muy de cerca cuando se acerquen a saludarte y, por supuesto, va a convertirse en el centro de todas las fotografías en las que aparezcas tu.
El primer consejo que damos es que te dejes asesorar por auténticos profesionales que hayan estudiado arte floral y no te dejes llevar por las fotos de los ramos de las famosas que hayas visto en las revistas, ni por las fotos de los catálogos de vestidos, porque puede que estos no vayan con tu estilo. Cada novia es un mundo diferente y cada una necesita un ramo distinto.
Para que te resulte más sencillo, vamos a darte una pequeña lista de los aspectos que más debes tener en cuenta:
• La altura y cuerpo de la novia
No es lo mismo una novia alta que una novia de menos estatura. Las novias más bajas requieren flores más menudas y formas estilizadas. El tamaño del ramo debe ser proporcionado a ti. Si eres de constitución atlética te irá mejor un ramo más voluminoso.
• La tonalidad de la piel, el color del pelo y de tus ojos
Una novia morena puede llevar colores más vivos, amarillos, fucsias ...Si eres rubia, con el blanco o los tonos pastel no te equivocarás. Un toque de azul tampoco te va mal y te dará frescura, sobre todo si tus ojos son de ese color. Las pelirrojas pueden llevar colores fuertes, con destellos naranjas, en armonía con su pelo. Fíjate también en cómo vas a llevar el maquillaje, sobre todo tus labios.
• El estilo, color y volumen del vestido
Un traje de corte clásico, con cola y velo largo, te pide un ramo con caída o de cascada que compense esa cola que vas a llevar. Dentro de lo clásico hay, a su vez, muchos estilos. Indica a tu florista cuál es el de tu vestido: romántico, corte Imperio...
Es evidente que el color de la tela (blanco, marfil, con bordados, etc.) va a definir la selección de los colores de las flores. El volumen también influye decisivamente a la hora de realizar el ramo y hacerlo más o menos profuso y con flores más o menos grandes.
• La época del año
Es importante tener en cuenta este factor ya que puede ocurrir que nos guste mucho un tipo de flor determinada que luego no haya en esa estación del año. Y los colores también varían las sensaciones percibidas en función de la luminosidad del ambiente. Además si te casas en meses de calor te recomendamos que el ramo lleve más verdes porque aligeran y refrescan. Si tu boda es en invierno, la flor puede ir más compacta.
• Tu personalidad
La personalidad influye en todo lo que haces en tu vida y, como no, debe ser algo a tener en cuenta al elegir el ramo. Si eres tímida, un bouquet pequeño y sencillo. Si eres un poco atrevida no estría de más que llevaras un ramo más moderno en cuanto a líneas, formas y colores. Hay ramos para todo tipo de novias: románticas, melancólicas, divertidas... sólo tienes el que elegir el que mejor vaya con tu carácter.
Por último, queremos reseñar que cuando vayas a elegir el ramo tengas en cuenta el valor. El ramo ha de costarte lo que vale y no más. Hay tres técnicas a la hora de elaborar un ramo de novia: alambrado, en “bride” o micrófono y con tallos.
El ramo alambrado tiene una técnica más depurada. El trabajo del artesano florista es más laborioso y requiere una preparación especial de los elementos que componen el ramo. Por tanto, su valor es mucho mayor, pero los resultados son de una gran belleza.
El “bride” es apropiado para novias que se casan en zonas u horas del día en las que hace mucho calor. Es una técnica que requiere menos tiempo de elaboración y en la que las flores van pinchadas en esponja tomando agua. Su coste, evidentemente es inferior y tiene el problema de que es más incómodo de coger.
En cuanto al ramo cuya empuñadura son los propios tallos de la flor, es el más sencillo y económico. Los ramos con el tallo visto son más apropiados para ceremonias civiles o bodas al aire libre.
FLORES PARA LA NOVIA EN INVIERNO
El invierno es una de las estaciones menos solicitadas por las novias, pero no por ello menos adecuada para la celebración de una boda. El invierno, respecto a otras épocas del año, tiene sus ventajas en lo que a las flores se refiere.
La primera ventaja con la que contamos es a la hora de elegir el templo donde queremos casarnos. Lo más seguro es que haya muchas fechas libres y podamos coger la que más nos convenga. Y, por supuesto, los salones para celebrar el convite y los viajes son mucho más baratos al ser temporada baja.
Respecto a las flores, en invierno podemos encontrar toda clase de flores de importación: rosas, orquídeas, lilas, calas... con la ventaja de que su duración es mucho mayor. Y los precios de los ramos de novia son los mismos que en plena temporada.
En cuanto al tipo y estilo de las flores para elegir el ramo adecuado tenemos, como siempre, que tener en cuenta una serie de factores. La novia en invierno lleva mucho más ropaje y, a veces, lleva color en capas o abrigos. Lo cual nos permite llevar un ramo mucho más profuso de formas, flores y colores.
En invierno, el blanco puro es el color que más se identifica con esta estación. Debemos evitar llevar colores que den sensación de frío, como los azules o los morados y, nunca emplear reflejos metálicos en hojas o complementos. En todo caso, se pueden admitir algún tono pastel de la gama de los rosas, los fucsias o los champagne. Los tonos cálidos como naranjas, tejas, rojizos, etc. nos van a insinuar aspectos otoñales que, a veces, resultan inapropiados.
La novia invernal es de por sí de características sofisticadas, por lo que se pueden incluir elementos novedosos en la composición de los ramos. Plumas, perlas, abalorios, hilo de plata o dorado. Y si la boda coincide con las fechas navideñas, se pueden emplear elementos rústicos como piñas, abeto o, incluso, elaborar el ramo en rojos vivos.
En cuanto a la forma, como hemos venido diciendo en otros artículos, dependerá del vestido y la personalidad de la novia, pero recomendamos para esta época del año ramos en caída, no en abanico, que permiten un mayor lucimiento de la novia. Ramos elegantes acordes con el aspecto que dan los guantes que, a buen seguro, llevará la novia.
Si hablamos de las flores para la iglesia, debemos atenernos a los condicionantes de cada templo, no perdiendo de vista que los blancos son los colores más apropiados para casi todas las ceremonias en esta época del año.
No debemos olvidar que aunque en España las bodas en invierno no son muy usuales, si lo son en otras latitudes, por lo que no debemos pensar que es raro celebrar una boda en pleno mes de enero o febrero y, por tanto, conviene ir preparando ya todo lo concerniente a nuestra unión. Para ello, ponte en contacto con un profesional florista para orientarte en lo referente a las flores: el elemento más importante para convertir el acto en el más bonito de tu vida. Y olvídate si el día está gris, porque las flores lo harán espléndido.
El lenguaje de las flores:
Desde los más remotos tiempos las flores tuvieron un sentido elocuente, claro y preciso para los iniciados. Con ellas expresaban las mujeres sus más recónditos pliegues de su alma y sus más íntimos anhelos en el juego eterno del amor.
Fue en Oriente donde surgieron las claves ocultas del lenguaje de las flores y a través de los siglos pasando por los egipcios, edad media, renacimiento, llego hasta la época del más puro y fino romanticismo, entonces surgió con todo su esplendor el antiguo recurso de hacer hablar a las flores, recurso que pasaba de madres a hijas como un delicioso secreto familiar.
Era tan extenso su significado que traspasaba los limites simplemente amorosos. Hoy en día este lenguaje ya esta en el desván del olvido, es por ello que ponemos aquí una síntesis del lenguaje de las flores.
Altramuz: Veracidad
Amapola roja: Consuelo
Amapola blanca: Sueño
Ambrosía: La vuelta del amor
Anémona: Abandono
Anémona silvestre: Hastío
Aro manchado: Ardor
Azafrán: Conocimiento del exceso
Azalea: Templanza
Azucena: Corazón inocente
Begonia: Cordialidad
Belladona: Sinceridad
Betonica: Sorpresa
Boca de dragón: Presunción
Caléndula: Inquietud, calmare tus penas
Campanilla de invierno: Esperanza
Campanula: Coquetería
Capuchina: Obediencia
:-)) blanco de rosa: Inocente en amor
:-)) rojo de rosa: Pureza
Clavel amarillo: Desdén
Clavel estriado: Rechazo
Clavel rojo: Corazón que suspira
Clavel de poeta: Galantería
Cardo lanudo: Desquite
Centaurea: Felicidad
Ciclamen: Desconfianza
Cincoenrama: Afecto maternal
Clavel silvestre: Amor de mujer
Clematide: Belleza de alma
Correhuela: Humildad
Correhuela: mayor Insinuación
Crisantemo amarillo: Amor desdeñado
Crisantemo blanco: Sinceridad
Crisantemo rojo: Te quiero
Dalia: Inestabilidad
Dimorphoteca: Celo, cuidado
Dondiego: Esperanzas perdidas
Ebano: falso Abandonado
Eglantina: Quien te quiere te hará llorar
Enebro: Afecto duradero
Escabiosa: Viudez
Espliego: Fervor
Eupatorio: Gratitud
Farfara: Ha de hacerse justicia
Farolillo: Agradecimiento
Flor de azahar: Castidad
Flor de ciruelo: Mantén tu promesa
Flor de cuclillo: Ingenio
Flor de lis: Llama
Flor de manzano: Preferencia
Fritillaria: Majestad
Fucsia: Gusto
Genciana: Eres injusta
Geranio: escarlata Consuelo
Geranio oscuro: Melancolía
Geranio trepador: Favor de la novia
Geranio rosa: Preferencia
Girasol: Adoración
Glicinia: Me aferro a ti
Gladiolo: De genio vivo, cita amorosa
Guisante de olor: Partida
Helenio: Lágrimas
Heliotropo: Devoción, deseo de amistad
Hierba centella: Deseo de riqueza
Hierba de San Antonio: Pretensión
Hiedra: Fidelidad matrimonio
Hinojo: Fuerza
Hipérico: Animosidad
Hisopo: Limpieza
Hoja de laurel: Cambiaré, pero después de muerto
Hortensia: Capricho
Impatiens: Impaciencia
Iris azul: Noticias placenteras
Iris blanco: Esperanza
Magnolia: Amor a la naturaleza, simpatía
Malva real: Ambición
Malva silvestre: Apacibilidad
Margarita: ¿Me amas?
Membrillo: Tentación
Menta: Virtud
Mimosa: Alegría juvenil
Mirto: Verdadero amor
Muerdago: Supero mis dificultades
Narciso: Egoísmo
Neguilla: Gentileza
Nenúfar: Pureza de corazón
Nomeolvides: No me olvides
Olivo: Paz
Orquídea: Una belleza
Ortiga: Eres cruel
Paja rota: Compromiso roto
Paja sin romper: Unión
Pensamiento: Recuerdo
Peonia: Veracidad
Petunia: Me alivias
Phlox: Unanimidad
Polyanthus: Confianza
Primavera: Gracia
Pulsátila: No puedes pretender nada
Ranúnculo: Ingratitud
Rododendro: Peligro
Romero: Recuerdo
Rosa: Amor
Rosa amarilla: Debilitamiento del amor, celos
Rosa blanca: Soy digno de ti
Rosa blanca y roja: Mezcla de sentimientos
Rosa canina: Gozo y dolor
Rosa de Navidad: Alivia mi ansiedad
Rosa roja: Belleza
Rosa sin espinas: Sin miedo
Rosa sola: Inocencia
Sabina: Socorro
Salvia: Virtud doméstica
Sauce rastrero: Amor no correspondido
Sauce llorón: Aflicción
Saúco: Fervor
Silene gallica: Amor joven
Tallo de trigo entero: Acuerdo
Tallo de trigo roto: Disputa
Tamarisco: Crimen
Tejo: Pesadumbre
Tomillo: Constancia
Tragapán: Miramiento, caballerosidad
Trébol: Venganza
Trébol blanco: Piensa en mi
Trébol de cuatro hojas: Sé mío
Trébol rojo: Industria
Trinitaria: Perplejidad
Tulipán amarillo: Amor sin esperanza
Tulipán rojo: Declaración de amor
Ulmaria: Inutilidad
Valeriana: Facilidad de adaptación
Vara de oro: Animo
Verbena: Encanto
Verónica: Fidelidad
Viborera: Falsedad
Vinpervinca: Amistad
Violeta azul: Confianza
Violeta de olor: Modestia
Zinnia: Recuerdo de los amigos ausentes