Bien quedamos en la recepción, allí conocemos al resto del grupo, un matrimonio 40's de Barcelona con su hijo, 3 amigas de Manresa y 2 mexicanas que excepto la última noche que nos hartamos de reír a su costa... no interfirieron más en el viaje
Bajamos del barco y echamos a andar rumbo a Abu Simbel, estoy atacada, cogemos los tickets y entramos al recinto

empezamos a bajar el camino, de repente llegamos a una curba y podemos ver el templo de Nefertari, Sebas me dice: UF! que impresionante, vamos mirando y hablando mientras andamos y de repente a nuestra izquierda

las colosales estatuas de Ramses II

os lo prometo se me cayó todo al suelo.
La visita estuvo genial, porque por las mañanas visitan el templo entre 100 y 200 autocares, asi que haceros una idea.... de la gente. En cambio, por la tarde solo estamos la gente de los cruceros (solo hay 6 barcos y son más pequeños que en el Nilo, además hay gente que igualmente lo visita por la mañana) a primera hora, luego empieza a llegar más gente para el espectáculo de luz y sonido.

Pensad que tengo una foto de la entrada del templo de Ramses que no hay nadie solo piedra
