Autor: octubriano » dt. maig 08, 2007 4:38 pm
Que cómo lo llevo????...
mira... para muestra, un botón...
La espada de David, como han puesto de relieve todos los expertos, apunta hacia la ingle del joven (de hecho, la roza), el lugar en el que Caravaggio hundió su estoque para acabar con la vida de Ranuccio Tomassoni), mientras que el extremo de su camisa que cuelga de la cintura cae en forma de falo de enormes proporciones. Aunque el joven David había sido la personificación de la valentía divina, de todos es sabido que el viejo rey David fue un libertino y un asesino que envió a la muerte al inoportuno esposo de Betsabé, a la que deseaba y a la que al final arrastró hasta su cama.
Nada es tan sencillo como parece. No existen los héroes puros, ni los villanos irredimibles. Pues pese a las babas repugnantes, la falta de dientes, la piel cetrina y los párpados caídos, lo que resulta más impactante del autorretrato de Caravaggio es que –a diferencia de su imagen como Medusa decapitada—lo que ve en el espejo, por última vez, no es en realidad un monstruo, sino un hombre; evidentemente, un hombre capaz de actos monstruosos, pero hombre al fin y al cabo. Incluso la herida de entrada
Ya vuelve a estar ABIERTO... Niuuu Yorccc... Niuuu Yorcccc!!!...